EL TITANIC


El desastre en el que nadie quería creer
El 15 de abril de 1912, muchos periódicos publicaron ediciones extraordinarias para informar sobre el naufragio del Titanic. Algunos, como el Evening Sun, sugirieron que, aunque el barco había chocado contra un iceberg y se había hundido, todos los pasajeros estaban a salvo. Pero al día siguiente se conoció la verdadera dimensión de la catástrofe. El hundimiento del gigante «insumergible» llenó las calles de vendedores de periódicos y dejó imágenes icónicas como ésta del joven Ned Parfett ante las oficinas londinenses de la naviera White Star. El 16 de abril, Ned repartía la edición que confirmaba a los atónitos transeúntes la magnitud del desastre y la tremenda pérdida de vidas humanas.